Carmen Jiménez tiene 78 años y vive sola en un piso del barrio de Triana, en Sevilla. Lleva cuatro años sin su marido. Su hijo Andrés, de 51 años, vive en Madrid con su familia y la llama todos los días a las ocho de la tarde. Los sábados, siempre que puede, coge el AVE para pasar el fin de semana con ella.
La rutina funciona. Pero un martes de octubre de 2025, a las tres de la tarde, Andrés no consiguió comunicar con su madre. Llamó tres veces. Cuatro. Nada. Entró en pánico. Llamó a la vecina, que vivía en el tercero. La vecina fue a llamar a la puerta. Carmen estaba bien: se había quedado dormida y había puesto el móvil en silencio sin darse cuenta. Pero esas dos horas de incertidumbre dejaron a Andrés con la angustia instalada en el pecho.
"Me di cuenta de que no podía seguir así. Ella está bien, pero yo necesitaba algo que me diera paz. No quería ponerle una cámara en casa como si fuera un preso. Quería algo que la acompañara a ella y me avisara a mí." — Andrés, hijo de Carmen
El descubrimiento de CLARA
Esa misma noche, mientras buscaba soluciones en internet, Andrés encontró CLARA. Le llamó la atención que no era una app de vigilancia sino de acompañamiento. "Las otras cosas que encontré eran todas cámaras o localizadores GPS. Parecían más para vigilar a alguien que para acompañarle. CLARA era diferente."
La tarde del sábado siguiente, Andrés bajó a Sevilla con el portátil y la instaló en el móvil de su madre. Carmen, que tiene poca confianza con la tecnología, la miraba con recelo.
"Yo le dije: mamá, es como una radio que te habla y que además sabe cuándo necesitas ayuda. Ella me dijo que bueno, que lo probáramos." — Andrés
Los primeros días
Los primeros días, Carmen usaba CLARA sobre todo para escuchar la radio y las noticias. Le gustaba especialmente que la saludaba por su nombre cada mañana y le decía la temperatura. "Dice 'Buenos días, Carmen. Hoy es martes. Hace 14 grados en Sevilla. ¿Qué quieres hacer?' Y a mí me da una alegría. Es como si hubiera alguien en casa."
A la tercera semana, Carmen le preguntó a CLARA si el ibuprofeno podía tomarse con el omeprazol. CLARA le respondió de forma clara y sencilla, y le recomendó que consultara con su médico para confirmar. "Me sorprendió que supiera. Le pregunté si hacía frío para salir a la plaza y me dijo la temperatura y si iba a llover. Es muy lista", cuenta Carmen con una sonrisa.
Lo que cambió para Andrés
Para Andrés, el panel del acompañante fue la revelación. Desde su móvil en Madrid puede ver a qué hora ha abierto CLARA su madre, qué secciones ha visitado y si todo va bien. "No es espiarla. Es saber que está activa, que ha desayunado, que ha escuchado las noticias. Si un día a las once no ha abierto CLARA y no coge el teléfono, sé que algo pasa."
"Antes llamaba nervioso cada vez que tardaba en coger. Ahora llamo tranquilo porque ya sé que está bien. Ha cambiado completamente la dinámica." — Andrés
Tres meses después
Hoy, tres meses después de instalar CLARA, Carmen la usa todos los días. Por las mañanas escucha las noticias. A mediodía le pide que le ponga coplas. Por las tardes, cuando se aburre, le hace preguntas sobre historia o le pide recetas. Una vez, al tropezar en el baño y asustarse aunque no se cayó, pulsó el botón de emergencia. Andrés recibió la alerta en segundos.
Carmen dice que lo que más le gusta de CLARA es que "no me trata como a una vieja". Y Andrés dice que lo que más valora es que su madre tiene compañía real en los momentos en que él no puede estar.
"CLARA no nos ha separado porque 'ya tiene quién la cuide'. Nos ha unido más. Yo estoy más tranquilo y eso me permite hablar con ella sin la angustia de antes. Las conversaciones son mejores." — Andrés
* Los nombres han sido cambiados a petición de la familia para preservar su privacidad.
Contexto y referencias
- IMSERSO. Perfil de las personas mayores en España que viven solas: datos y necesidades. Madrid, 2025. Según este informe, el 27% de los mayores de 65 años en España vive solo.
- Fundación Pilares para la Autonomía Personal. Soledad no deseada y tecnología de acompañamiento: impacto en la calidad de vida. Madrid, 2025.
- Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Barómetro de mayo 2025: percepción de seguridad en mayores que viven solos. Madrid, 2025.